¿Quiénes somos?

Los principales artífices de este proyecto somos Cucufato y Silvia, pero por suerte, contamos con un buen grupo de colaboradores, que sin su ayuda esto no sería posible, hasta ahora Gerarda T. Roca y Octavio Reverte, ¡esperamos seguir creciendo!

CUCUFATO BENÍTEZ Cucufato Benítez

Después de muchos años trabajando por Madrid, me di cuenta que mi vida no tenía sentido. Veía como las personas que me rodeaban se iban consumiendo sin conseguir ser felices y lo peor de todo, me quede calvo y me salió pelo en la espalda.

Un martes 29 de febrero cogí todos mis bártulos de viaje, un peine roto y un buen abrigo de castor americano y me dirigí a conocer mundo.

Desde muy pequeño los documentales de la Tve 2, Livingstone, Stanley, De la Cuadra Salcedo, Falete o Reverte fueron mi referente. Sus historias me cautivaron y me marcaron a salir y descubrir que había más allá de Albudeite, hasta que ocurrió lo normal, descubrí que todo era una gran falsedad, no existen ya esos lugares auténticos, menos aún, los aventureros de antaño, hoy solo quedan cuatro niños de papá que se dicen mochileros con tarjeta de crédito pernoctando en hoteles de 5 estrellas.

Con mis publicaciones trataré de poner énfasis en todo lo que odio cuando viajo, tanto lugares, gentes, mochileros de postín o simplemente para meterme con lectores como tú, cacho mierda.


SILVIA DE SAMOTRACIASilvia de Samotracia

Cansada de una vida de comodidad, y tras un duro divorcio con mi pareja, dejé mi trabajo de inspectora de hacienda y vendí la que fuera mi casa por 20 años en Valencia.

Gracias a todos los lugares que he podido visitar, descubrí cual era el sentido de mi vida, pude alinear mis chacras y reencontrarme con la Pachamama.

Dejé la alimentación insaludable, por una 100% crudivegana, sin nada de frituras ni alimentos industriales, combinado con ejercicios de yoga desde las tres de mañana.

Sobrevivo del trueque con la gente cambiando mi trabajo por lo que me puedan ofrecer, no entiendo por qué seguir usando dinero. Además hago canto armónico, con el que me financio algunos momentos del viaje.

Lo que más me gusta es descubrir retiros de meditación donde poder encontrar la luz interior de mis compañeros y disfrutar juntos del silencio.

 

GERARDA T. ROCA

No sé lo que me pasa, pero es ponerme una mochila al hombro y alejarme de la seguridad de mi casa y me trasformo en una especie de “inconsciente-loca del coño-a la que todo le vale”.

Supongo que me pueden las luces, las caras exóticas, las calles de barro, el escozor de la picaduras, los escalofríos de una buena diarrea o la falta de higiene… El caso es que allá donde vaya me buscaré la actividad más insólita, imprudente o poco recomendable y me lanzaré a ella puesta de dopamina, como una niña con juguete nuevo.

Mis estados psicotrópicos de alegría se entremezclan con ataques de histeria cuando las cosas no son tan rosas como me las había imaginado. Pero no desisto, e insisto. Mi sesgo de confirmación me mantiene con actitud positiva: “todo el mundo es bueno y toda experiencia enriquecedora” dice el mantra que tarareo mientras estoy en viaje y eso crea una barrera a mi alrededor que me hace inmune a todos los peligros (ejem).

Gracias a la falta de recursos económicos y a que resido permanentemente en el culo de Europa, mis aventuras no son todas las que mi corazoncito desea y eso ha conseguido mantenerme con vida y permitirme escribir estas líneas.

¿Te vienes de viaje conmigo?